Qué actuador elegir

Los actuadores son dispositivos que transforman la energía neumática, hidráulica o eléctrica en energía mecánica, normalmente en movimiento lineal o rotativo.

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  • ¿Cómo elegir un actuador?

    Actuador rotativo de la marca METAL WORK

    Los actuadores se dividen en tres tipos, dependiendo de la fuente de energía utilzada para su accionamiento: actuadores neumáticos (que utilizan aire comprimido), actuadores hidráulicos (que utilizan aceite a presión) y actuadores eléctricos.

    Para elegir el actuador adecuado, es importante tener en cuenta una serie de factores. Primero, el tipo de movimiento previsto. En función de éste, podrá optar por un actuador rotativo (que produce un movimiento de rotación) o por un actuador lineal (que produce un movimiento lineal). A continuación, es preciso saber la fuerza que el actuador debe ejecer para llevar a cabo la acción.

    Finalmente, dependiendo de la aplicación, debe determinar si necesita un actuador de simple o doble efecto. Esta es una característica específica de los actuadores hidráulicos y neumáticos. Por lo tanto, no se tendrá en cuenta al elegir un actuador eléctrico.

  • ¿Qué tipo de actuador elegir?

    Entre un actuador neumático, un actuador hidráulico y un actuador eléctrico, la elección dependerá de la aplicación, la carga y la velocidad previstas. Por ejemplo, los actuadores hidráulicos son la mejor opción en cuanto a potencia y son ideales para llevar cargas pesadas, mientras que los actuadores neumáticos destacan por su velocidad. Atención: se desaconseja el uso de actuadores eléctricos en atmósferas explosivas, denominadas zonas ATEX. En estos casos, se recomienda optar por un actuador hidráulico o neumático.

    Otro factor que se debe considerar es la simplicidad de instalación y ejecución. Los actuadores eléctricos son fáciles de instalar y de utilizar. Los actuadores hidráulicos, por otra lado, son los más difíciles de operar y requieren más mantenimiento.

  • ¿Cómo elegir un actuador eléctrico?

    Actuador eléctrico de la marca LINAK

    Si está buscando un actuador que sea fácil de instalar y de operar, le recomendamos que opte por un actuador eléctrico. Estos actuadores son particularmente adecuados para aplicaciones que requieren más de dos posiciones de parada. Además, permiten obtener posiciones muy precisas, con un margen de error de 0,001 mm.

    Pueden soportar cargas muy pesadas, de hasta varias toneladas. No obstante, tienen una capacidad de carga mayor que los actuadores neumáticos, pero inferior a la de los actuadores hidráulicos.

    Otra ventaja es su velocidad elevada y precisa. Además, tienen un funcionamiento silencioso y son menos contaminantes.

    No obstante, antes de adquirir un actuador eléctrico, le aconsejamos que considere varios factores importantes.

    En primer lugar, es importante saber que el desplazamiento del eje del actuador eléctrico puede ser accionado por un motor asíncrono (robusto y fácil de operar), por un motor paso a paso (preciso) o por un motor brushless, también llamado motor eléctrico sin escobillas (durable, pero caro).

    En segundo lugar, le recordamos que se desaconseja encarecidamente el uso de dispositivos eléctricos en zonas ATEX, pues pueden actuar como fuentes de ignición y provocar una explosión o un incendio. Para este tipo de entornos, recomendamos adquirir un actuador neumático o un actuador hidráulico.

  • ¿Cómo elegir un actuador neumático?

    Actuador neumático de la marca Cy.Pag

    Un actuador neumático convierte la energía neumática (aire comprimido) en energía mecánica, normalmente en movimiento que puede ser lineal o rotativo.

    Gracias a la alimentación por aire comprimido, sin la intervención de componentes eléctricos, el actuador neumático presenta menos riesgos de explosión y de incendio. Estos actuadores también se utilizan ampliamente en los sistemas de automatización industrial. La alimentación por aire comprimido hace que los actuadores neumáticos sean muy rápidos y, por tanto, muy adecuados para aplicaciones que exigen alta velocidad.

    Los actuadores neumáticos son los dispositivos más vendidos, en parte por su precio asequible, larga durabilidad y facilidad de instalación. No obstante, es importante asegurarse de que la calidad del aire comprimido es buena, pues de lo contrario el actuador puede dañarse.

    La presión de alimentación de un actuador neumático se estima generalmente en 6 bares. La fuerza de empuje y de tracción depende del diámetro interno del actuador. Su velocidad es alta, entre 0,2 y 0,3 m/s. Tienen, además, un empuje teórico de entre 20 N y 50.000 N para una presión comprendida entre 4 y 8 bares. No obstante, su fuerza es inferior a la de los actuadores hidráulicos.

    Otra ventaja importante de los actuadores neumáticos es que son ligeros y poco voluminosos.

  • ¿Cómo elegir un actuador hidráulico?

    Actuador hidráulico de la marca Eckart

    Los actuadores hidráulicos tienen como fuente de energía un fluido líquido, aceite concretamente. Al tratarse de un fluido incompresible, los actuadores hidráulicos pueden soportar fuerzas más elevadas que los actuadores neumáticos. Son, por lo tanto, los más adecuados para cargas pesadas. Además, el control de la velocidad resulta más fácil que en un actuador neumático, basta con regular el flujo de aceite que entra en las cámaras del cilindro. Cabe destacar que los actuadores hidráulicos tienen una larga vida útil.

    No obstante, estos dispositivos tienen una velocidad de acción menor que los actuadores neumáticos. Además, pueden producirse fugas de aceite, dando lugar a una posible reducción del rendimiento, en tanto que la circulación del fluido en las tuberías genera pérdidas de presión. Además, las altas presiones (entre 50 y 700 bares) aumentan el riesgo de accidentes. La inflamabilidad del aceite también puede aumentar el riesgo de incendio. Por último, se trata de una tecnología cara debido al elevado coste de los componentes y del mantenimiento preventivo. Si opta por un actuador hidráulico, recomendamos que preste especial atención a su mantenimiento, principalmente a las juntas de estanqueidad que protegen las cámaras del cilindro.

  • ¿Actuador de doble o simple efecto?

    La principal diferencia entre un actuador de doble efecto y un actuador de simple efecto es la forma en la que el actuador vuelve a su posición inicial. Esta tecnología está disponible tanto en los actuadores hidráulicos como en los neumáticos.

    En un actuador de doble efecto, la presión se aplica de forma alternada en ambos lados del pistón para que el actuador pueda moverse en uno u otro sentido. En un actuador de simple efecto, la carrera de retorno tiene lugar por medio de un muelle incorporado.

    La elección entre un actuador de doble efecto y actuador de simple efecto dependerá de la aplicación prevista.

    Los actuadores de doble efecto son adecuados para máquinas que ejercen fuerza en ambas direcciones, como puentes-grúa, por ejemplo. Más flexibles, ofrecen una amortiguación ajustable en las posiciones finales de la carrera, así como un control de velocidad más fácil. Sin embargo, se trata de una tecnología más costosa que la utilizada en un actuador de simple efecto.

    Los actuadores de simple efecto se utilizan para máquinas como los mástiles de elevación. Son más económicos y consumen menor cantidad de fluido que los actuadores de doble efecto. Sin embargo, tienen dimensiones más grandes y una carrera más limitada.

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